Maipú arrancó ganando pero el colero, Rivadavia de Lincoln, le dio vuelta el partido con goles de Matías Caro y Marcos Di Mennos y así lo dejó al borde de no clasificarse. El Cruzado no jugó bien.
La cosa no arrancó bien. Algo en el ambiente decía que este partido iba a ser más complicado de lo que indicaban los papeles. Primero vino la suspensión por la lluvia y segundo porque apenas el árbitro pito el inicio del encuentro, desde la hinchada cayó una bomba de estruendo que suspendió el partido durante 15 minutos porque el arquero visitante no se podía recuperar.
Así y todo el partido siguió. Y las cosas raras siguieron pasando porque cuando parecía que estaba todo listo para que el Cruzado salga de la mala racha y gane tres puntos vitales, la visita se lo dio vuelta en 10 minutos y dejó al equipo de Carlos Sperdutti al borde de no clasificar a la zona campeonato.
El local arrancó bien, pero se fue quedando. Dentro de la cancha tenía jugadores de buen pie que ilusionaban a sus hinchas con un equipo que juegue por abajo y que las llegadas se generen por juego asociado, pero con el correr de los minutos se vio un equipo cada vez más inconexo y todos los avances terminaron en pelotazos.
Además volvió a demostrar un debilidad defensiva que es alarmante, ya que cada vez que lo atacan sufre y demasiado. En el primer tiempo Olguín se transformó en figura al sacar dos pelotas clave, entre lo que se destaca un mano a mano impresionante después de una jugada en ataque que perdieron los atacantes cruzados.
La primera mitad se fue con más dudas que certezas y con la misión de cambiar en el segundo tiempo. Y parecía que las cosas mejoraron en el vestuario porque apenas arrancó la parte final Maipú se puso en ventaja gracias al penal de Parisi.
Ese gol tempranero le jugó en contra al botellero porque intentó cerrar el partido muy temprano y eso le dio aire y campo a Rivadavia y así fue que a 10 minutos del final se equivocó Olguín y Caro empató el partido.
Gracias al descontrol generalizado que era Maipú llegó el segundo de la visita a puro contragolpe. Asunto liquidado.
Esto nos lleva a mirar las estadísticas: Maipú jugó tres partidos en el 2014 y sacó apenas 1 punto sobre 9 en juego. Esta magra cosecha lo lleva a despedirse de la clasificación, ya que sólo un milagro lo puede meter en zona de clasificación.
¿Cuánto puede haber pasado para que este equipo pierda así el rumbo? ¿Podrá este Maipú llegar a la milagrosa clasificación cuando tiene que enfrentar a Santamarina y Alvarado?
Esas son preguntas que sólo este plantel se podrá responder, pero si tienen en claro que esta derrota les puede costar muy Caro.