Primera B - ESTUDIANTES BA

Después de la tormenta

No hay que ser mago para darse cuenta que la temporada del equipo de Caseros fue cuanto menos complicada y esto se puede sentenciar aun faltando una fecha por disputarse ante Acasusso.

La agonía de un esquema, el de Cachín Blanco, que tuvo su explosión compleja en aquella noche Caserina de Lunes ante el finalmente campeón, Chicago, abrió una puerta que es la inversa a la ideal para poder encaminarse a un ascenso.

Los jugadores tienen su participación..., muy bien marcada, usted me dira -Si, si son los que salen a representar al equipo.
Desde lo futbolístico y lo económico, atrasos en los pagos, que independientemente de cuanto sea o cualquiera sea motivo que haya aparte, hizo que se perdieran puntos que en cualquier otra temporada, Estudiantes como equipo fuerte de la categoría, lleva largamente más de diez años en la misma, debería de haber ganado.

La llegada de Anselmo, a Estudiantes le puso orden, al menos dentro de la cancha. Hizo también que el espectador, al menos vea, entienda, la idea que se intenta plasmar en cancha, salga o no.
El once inicial que sale a jugar al campo, se consolidó. Pero la consolidación no fue por la fuerza. El cuerpo técnico, tomo las riendas como tal, y movió piezas, independientemente al peso de los nombres.

En esos cambios, para respetar una idea futbolística, poniendo a quien verdaderamente esté para jugar y no por sus antecedentes. Estudiantes pudo encontrar un jugador desequilibrante, que sin caer en delirios de grandeza, sin ser un distinto, entusiasma, excediendo una óptica periodística, ya que se anota entre los goleadores siempre que puede y bien seguido en los partidos, hablo de Sergio Sosa.

Ávalos, Zapponi, la humildad y ganas de triunfar de alguien que no es del club pero sin decir NADA, solo haciendo se gana la consideración de la gente hablo de Diego Torres. Todo eso lo trataremos en una nota posterior, pero sin ser magos nos damos cuenta que hay material.