Esto reza uno de los carteles que están pegados antes de ingresar al vestuario. Cada integrante de este proyecto lo lee y lo repite cual oración religiosa. Con la fe al tope luego de la llave superada frente a Sacachispas, los españoles se entrenan con la vista puesta en el sorpresivo, y no tanto, Fénix. Trabajan con tranquilidad, el encuentro de ida recién es el domingo 15hs, en Pilar. Muchas bromas, mucho juego, cargadas, buen ánimo. El cuerpo técnico también esta tranquilo, con buenas noticias, Jorge Chiquilito, que el partido anterior había salido por un dolor en la cara posterior del muslo izquierdo, se realizó los estudios pertinentes, y se confirmó que solo es una contractura, se entrenó diferenciado pero llegará sin problemas para el fin de semana. El que también tiene problemas físicos es Federico Sardella, quien sufre un esguince de tobillo izquierdo, trotó y se colocó hielo, lo esperaran hasta último momento, pero llegaría sin problemas. El resto está en optimas condiciones para afrontar la final, y con la convicción de: “No dejemos pasar esta oportunidad.